MAGNESIO: 10 BENEFICIOS PARA LA SALUD, SÍNTOMAS DE DEFICIENCIA Y ALIMENTOS QUE LO CONTIENEN

El magnesio es un mineral esencial para el funcionamiento adecuado del organismo. Aunque muchas personas no le prestan suficiente atención, participa en cientos de procesos relacionados con los músculos, los nervios, los huesos y la producción de energía.

Desde mantener el ritmo cardíaco normal hasta contribuir al funcionamiento del sistema nervioso, este nutriente desempeña un papel importante en la salud diaria. Pero ¿qué sucede cuando el cuerpo no recibe suficiente magnesio? ¿Cuáles son los alimentos que más lo contienen y cuándo puede ser necesario tomar un suplemento?

En este artículo descubrirás las principales funciones del magnesio, cómo reconocer una posible deficiencia y qué precauciones debes tener antes de consumirlo.

¿Qué es el magnesio y para qué sirve?

El magnesio es un mineral que el cuerpo necesita para realizar numerosas funciones. Interviene en más de 300 sistemas enzimáticos relacionados con la producción de energía, la síntesis de proteínas, el funcionamiento muscular y la regulación de la glucosa en la sangre.

También contribuye al mantenimiento de los huesos y al funcionamiento normal del sistema nervioso.

El organismo no produce magnesio por sí mismo, por lo que debe obtenerlo a través de los alimentos y, cuando existe una indicación apropiada, mediante suplementos.

10 beneficios del magnesio para el organismo

1. Contribuye al funcionamiento de los músculos

El magnesio participa en los mecanismos que permiten la contracción y relajación muscular. Mantener niveles adecuados es importante para el funcionamiento normal de los músculos.

Cuando existe una deficiencia importante, pueden aparecer debilidad, temblores o calambres. Sin embargo, no todos los calambres se deben a la falta de este mineral.

2. Ayuda al funcionamiento del sistema nervioso

Este nutriente interviene en la transmisión de señales nerviosas. Por eso, consumir suficiente magnesio como parte de una alimentación equilibrada ayuda a mantener el funcionamiento normal del sistema nervioso.

3. Contribuye a la salud de los huesos

El magnesio participa en la formación y el mantenimiento de los huesos, junto con nutrientes como el calcio y la vitamina D.

Una dieta que aporte cantidades adecuadas de estos nutrientes favorece la salud ósea a lo largo de la vida.

4. Participa en la producción de energía

El cuerpo necesita magnesio para utilizar adecuadamente el ATP, una molécula fundamental para suministrar energía a las células.

Aunque es indispensable para estos procesos, tomar suplementos no garantiza tener más energía si ya se consume suficiente magnesio.

5. Contribuye al mantenimiento del ritmo cardíaco

El magnesio participa en la actividad eléctrica y muscular del corazón. Mantener concentraciones normales ayuda al funcionamiento cardiovascular.

Una deficiencia grave puede provocar alteraciones del ritmo cardíaco, por lo que los síntomas importantes requieren evaluación médica.

6. Participa en la regulación de la glucosa

El organismo necesita magnesio para diferentes procesos relacionados con el metabolismo de la glucosa y la acción de la insulina.

Algunos estudios relacionan una mayor ingesta de magnesio procedente de los alimentos con un menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Esto no significa que los suplementos prevengan o curen la enfermedad por sí solos.

7. Puede ayudar a mantener una presión arterial saludable

El magnesio participa en mecanismos que regulan la función de los vasos sanguíneos. Algunos estudios han encontrado reducciones modestas de la presión arterial con suplementos, especialmente en determinados grupos de personas.

No debe utilizarse como sustituto de los medicamentos antihipertensivos.

8. Puede tener un papel en la prevención de las migrañas

En determinadas personas con migrañas, los profesionales sanitarios pueden recomendar suplementos de magnesio como parte de una estrategia preventiva.

La dosis adecuada depende de cada caso. Las cantidades utilizadas con fines terapéuticos pueden ser diferentes de las necesidades nutricionales habituales, por lo que es importante recibir orientación médica.

9. Puede ayudar en algunos casos de estreñimiento

Algunas presentaciones de magnesio, como el hidróxido de magnesio, se utilizan como laxantes para tratar el estreñimiento ocasional.

No todos los suplementos tienen este efecto y no deben tomarse en dosis elevadas sin orientación profesional. Las personas con enfermedad renal deben tener especial precaución.

10. Es importante para el bienestar general

Consumir suficiente magnesio ayuda a mantener funciones esenciales del organismo. Sin embargo, no existe evidencia suficiente para afirmar que los suplementos mejoren el sueño, reduzcan el estrés o eliminen el cansancio en todas las personas.

Si estos problemas persisten, es importante investigar sus posibles causas en lugar de atribuirlos automáticamente a una deficiencia de magnesio.

Síntomas que pueden indicar falta de magnesio

La deficiencia de magnesio puede pasar desapercibida al principio. Cuando se vuelve más importante, pueden aparecer síntomas como:

  • Pérdida del apetito.
  • Náuseas y vómitos.
  • Cansancio y debilidad.
  • Calambres o contracciones musculares.
  • Hormigueo o entumecimiento.
  • Alteraciones del ritmo cardíaco en casos graves.

Estos síntomas no son exclusivos de la falta de magnesio. También pueden aparecer por otras enfermedades, deficiencias nutricionales o el uso de ciertos medicamentos.

El riesgo de deficiencia puede aumentar en personas con trastornos intestinales que dificultan la absorción, consumo excesivo de alcohol, diabetes mal controlada o determinados problemas renales y medicamentos.

Si presentas síntomas persistentes, consulta con un profesional sanitario para determinar su causa.

Alimentos ricos en magnesio que puedes incluir en tu dieta

Una de las mejores formas de obtener magnesio es consumir regularmente alimentos variados.

Entre las principales fuentes se encuentran:

  • Semillas de calabaza.
  • Almendras y maní.
  • Habichuelas y otras legumbres.
  • Espinacas y vegetales de hojas verdes.
  • Avena y cereales integrales.
  • Semillas de chía.
  • Aguacate.
  • Algunos pescados.
  • Chocolate negro.

Las semillas, las legumbres, los frutos secos y los cereales integrales son opciones especialmente útiles para aumentar el aporte de este mineral.

Incorporarlos a las comidas habituales puede contribuir a cubrir las necesidades nutricionales sin recurrir necesariamente a suplementos.

¿Cuánto magnesio necesita una persona al día?

Las necesidades dependen de la edad y el sexo. Como referencia general, las recomendaciones diarias para adultos establecidas en Estados Unidos son las siguientes:

GrupoCantidad diaria recomendada
Hombres de 19 a 30 años400 mg
Hombres de 31 años o más420 mg
Mujeres de 19 a 30 años310 mg
Mujeres de 31 años o más320 mg
Embarazo en adultas350–360 mg

Estas cantidades corresponden al magnesio total procedente de alimentos y otras fuentes. Las recomendaciones pueden variar según la edad, el embarazo y las directrices sanitarias del país.

¿Cuál es el mejor tipo de magnesio?

Existen distintas presentaciones de suplementos, y no todas se utilizan para los mismos fines.

  • Citrato de magnesio: se absorbe relativamente bien y, dependiendo de la dosis, puede tener un efecto laxante.
  • Glicinato de magnesio: es una presentación utilizada como suplemento nutricional; no hay evidencia sólida de que sea superior para mejorar el sueño en todas las personas.
  • Óxido de magnesio: contiene una proporción elevada de magnesio elemental, pero generalmente se absorbe menos que algunas otras presentaciones. También se utiliza en determinados preparados antiácidos y laxantes.
  • Hidróxido de magnesio: se emplea principalmente en productos con efectos antiácidos o laxantes.

La mejor elección depende del motivo de uso, la tolerancia, la cantidad de magnesio elemental y las condiciones de salud de cada persona. Un producto más caro no necesariamente es mejor.

¿Es recomendable tomar magnesio todos los días?

Las personas que consumen suficiente magnesio mediante su alimentación y no presentan una indicación médica generalmente no necesitan tomar un suplemento de forma rutinaria.

Los suplementos pueden ser útiles cuando existe una deficiencia, una necesidad clínica concreta o una ingesta insuficiente que no se consigue corregir adecuadamente con la alimentación.

En adultos, el límite máximo tolerable establecido en Estados Unidos para el magnesio procedente de suplementos y medicamentos es de 350 mg diarios, salvo indicación y supervisión médica. Este límite no incluye el magnesio presente naturalmente en los alimentos y no debe confundirse con la recomendación diaria total.

Efectos secundarios y precauciones

Consumir demasiado magnesio mediante suplementos o medicamentos puede provocar diarrea, náuseas y dolor abdominal.

Las cantidades excesivas pueden causar complicaciones graves, especialmente en personas con función renal reducida, porque sus riñones pueden tener dificultades para eliminar el exceso.

Además, el magnesio puede interferir con la absorción de algunos medicamentos, incluidos ciertos antibióticos y los bisfosfonatos utilizados para tratar enfermedades óseas. Puede ser necesario separar las tomas según las indicaciones del medicamento.

Antes de comenzar a tomarlo, consulta con un profesional sanitario si tienes una enfermedad renal, tomas medicamentos de forma habitual o deseas utilizarlo para tratar síntomas específicos.

Conclusión: el magnesio es esencial para la salud

El magnesio participa en funciones fundamentales relacionadas con los músculos, los nervios, los huesos, el corazón y el metabolismo energético. Una alimentación variada que incluya legumbres, semillas, frutos secos, vegetales verdes y cereales integrales puede ayudar a cubrir las necesidades diarias.

Los suplementos tienen utilidad en determinadas situaciones, pero no son necesarios para todo el mundo ni sustituyen una dieta equilibrada o un tratamiento médico.

La clave está en identificar las necesidades individuales, elegir fuentes adecuadas y evitar la automedicación con dosis elevadas.

Aviso de salud: Este contenido es informativo y no sustituye una evaluación médica ni las recomendaciones de un profesional de la salud.

Fuentes de información

  1. National Institutes of Health, Office of Dietary Supplements. Magnesium: Fact Sheet for Health Professionals. https://ods.od.nih.gov/factsheets/Magnesium-HealthProfessional/
  2. MedlinePlus. Magnesium in diet. https://medlineplus.gov/ency/article/002423.htm
  3. National Institutes of Health, Office of Dietary Supplements. Magnesium: Fact Sheet for Consumers. https://ods.od.nih.gov/factsheets/Magnesium-Consumer/