científicos continúan estudiando qué ocurre en el organismo después de la vacunación
La pandemia de COVID-19 cambió la vida de millones de personas y aceleró el desarrollo de vacunas en un tiempo sin precedentes. Desde entonces, investigadores de diferentes países han continuado estudiando cómo responde el organismo después de la vacunación, cuánto tiempo puede mantenerse la protección y cuáles son los efectos que pueden aparecer con el paso del tiempo.
A medida que se acumulan nuevos datos, también surgen preguntas entre las personas que recibieron una o varias dosis. ¿La protección desaparece? ¿Una persona vacunada puede volver a infectarse? ¿Qué efectos son normales y cuáles requieren consultar a un médico?
¿Qué sucede en el organismo después de una vacuna?
Las vacunas contra la COVID-19 fueron diseñadas para preparar al sistema inmunitario frente al virus. Dependiendo de la tecnología utilizada, presentan al organismo información que permite reconocer determinadas características del coronavirus.
Después de la vacunación, las defensas desarrollan una respuesta inmunitaria. Parte de esta respuesta puede disminuir con el tiempo, pero el sistema inmunitario también puede conservar memoria que le permita reaccionar ante una nueva exposición.
Por esta razón, vacunarse no significa que una persona jamás volverá a infectarse, sino que la vacunación busca reducir principalmente el riesgo de desarrollar complicaciones graves.
¿Es normal sentirse mal después de vacunarse?
En muchas personas pueden aparecer molestias durante las horas o días posteriores a la aplicación de una dosis.
Entre las reacciones que pueden presentarse están:
Dolor o sensibilidad en el brazo.
Cansancio.
Dolor de cabeza.
Dolor muscular.
Escalofríos.
Fiebre.
Malestar general.
La intensidad de estos síntomas puede variar. Algunas personas experimentan varias molestias, mientras que otras prácticamente no presentan ninguna.
¿Por qué la protección puede cambiar con el tiempo?
La respuesta inmunitaria no permanece exactamente igual durante toda la vida. Los niveles de determinados anticuerpos pueden disminuir con el tiempo y, además, el virus continúa evolucionando.
Por este motivo, las recomendaciones de vacunación han cambiado a medida que los científicos han obtenido nueva información. Algunas personas pueden recibir recomendaciones diferentes dependiendo de su edad, condiciones de salud y otros factores de riesgo.
¿Una persona vacunada puede contagiarse?
Sí. Las vacunas contra la COVID-19 no proporcionan una protección absoluta frente a la infección.
Una persona vacunada puede contraer el virus y, dependiendo de diferentes factores, transmitirlo. Sin embargo, la vacunación se ha utilizado principalmente para disminuir el riesgo de desarrollar formas graves de la enfermedad.
Por eso, estar vacunado no significa que una persona sea completamente inmune al coronavirus.
¿Las vacunas pueden producir efectos adversos?
Como ocurre con otros medicamentos y vacunas, pueden producirse efectos secundarios. La mayoría de las reacciones conocidas son leves y temporales.
También se han identificado efectos adversos poco frecuentes. Por esa razón, las vacunas continúan sometidas a sistemas de vigilancia de seguridad, mediante los cuales las autoridades sanitarias analizan los reportes y actualizan sus recomendaciones cuando aparece nueva evidencia.
Si una persona presenta un síntoma intenso, inesperado o persistente después de vacunarse, debe consultar con un profesional sanitario.
¿Qué ocurre con los rumores que circulan en Internet?
Desde el comienzo de la pandemia se han difundido numerosas afirmaciones falsas o sin evidencia suficiente relacionadas con las vacunas.
Entre ellas se encuentran teorías sobre supuestos microchips, modificaciones permanentes del ADN o cambios irreversibles en el organismo.
Las afirmaciones de este tipo deben analizarse con cuidado y contrastarse con información procedente de organismos sanitarios, publicaciones científicas y profesionales cualificados.
Compartir información sin comprobarla puede contribuir a generar miedo y confusión.
¿Debes preocuparte si recibiste una vacuna contra la COVID-19?
Haber recibido una vacuna contra la COVID-19 no significa que una persona deba vivir preocupada constantemente por su salud.
La respuesta puede ser diferente en cada individuo y las recomendaciones médicas pueden cambiar con el tiempo. Si existen síntomas persistentes, antecedentes médicos importantes o alguna preocupación relacionada con una vacuna, lo adecuado es hablar directamente con un profesional de la salud.
La investigación continúa
Aunque han pasado varios años desde el inicio de la pandemia, los científicos continúan estudiando el coronavirus, sus variantes, la duración de la inmunidad y las estrategias de prevención.
La información disponible también puede actualizarse conforme aparecen nuevos estudios.
Por eso, ante cualquier noticia que anuncie un supuesto “nuevo descubrimiento” sobre las vacunas o una supuesta “alerta mundial”, es importante comprobar primero quién realizó la investigación, dónde fue publicada y qué dicen realmente los datos.
IMPORTANTE
El video relacionado con este tema lo encontrarás al final del artículo. Antes de compartir cualquier información sobre COVID-19 o vacunas, verifica que proceda de una fuente confiable y evita tomar decisiones médicas basándote únicamente en publicaciones de redes sociales.