Por qué te dan Piojos
Como ocurre cada año con el regreso a la escuela, los piojos también suelen volver a convertirse en una preocupación para muchas familias.
Las infestaciones son más frecuentes en esta época porque los niños pasan más tiempo juntos, juegan, se abrazan y mantienen contacto cercano entre sus cabezas.
Los piojos no aparecen por suciedad ni por falta de higiene. Cualquier persona puede tenerlos, incluso si se lava el cabello todos los días.
Estos pequeños parásitos se transmiten principalmente mediante el contacto directo de cabeza con cabeza. También pueden pasar, aunque con menor frecuencia, al compartir peines, cepillos, gorras, almohadas, audífonos o accesorios para el cabello. Los piojos no vuelan ni saltan; se desplazan caminando de un cabello a otro.
Cuando un niño tiene piojos, es normal que los padres se preocupen por eliminar tanto los insectos como las liendres. Debido a que algunos piojos pueden presentar resistencia a ciertos tratamientos, muchas familias recurren a remedios caseros.
Sin embargo, estos métodos no siempre eliminan por completo la infestación y deben acompañarse de una revisión cuidadosa y del uso frecuente de una lendrera.
Aceite de oliva
Para cabello corto, utiliza aproximadamente cuatro cucharadas; para cabello largo, entre seis y ocho. Aplica el aceite desde la raíz hasta las puntas, cubriendo bien el cuero cabelludo, la nuca y detrás de las orejas. Masajea durante dos minutos y déjalo actuar entre 30 y 60 minutos, siempre bajo la supervisión de un adulto.
Divide el cabello en mechones pequeños y pasa la lendrera desde la raíz hasta las puntas. Limpia el peine con una servilleta después de cada pasada. Finalmente, lava el cabello dos veces con champú. Repite el peinado cada tres o cuatro días durante al menos dos semanas.
Vinagre de manzana
Mezcla media taza de vinagre de manzana con media taza de agua tibia. Aplica sobre el cabello húmedo, evitando los ojos y las heridas. Déjalo actuar de 10 a 15 minutos. Pasa la lendrera cuidadosamente y enjuaga con abundante agua. Suspende su uso si causa ardor o irritación.
Lavanda
Hierve una taza de agua, agrega una cucharada de flores secas de lavanda y deja reposar durante 10 minutos. Cuela la infusión, espera que se enfríe y aplícala después de pasar la lendrera. Déjala actuar cinco minutos y enjuaga.
Además, conviene lavar fundas, toallas, gorras y ropa utilizada recientemente, evitar compartir objetos personales y revisar a las personas que viven en la misma casa. Si el problema continúa, lo más recomendable es consultar con un pediatra o farmacéutico.
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