Qué ocurre en el cuerpo cuando besamos con pasión: ciencia, emociones y cuidados
Besar es una de las maneras más naturales de expresar cariño, atracción, confianza y cercanía. Un beso puede transmitir emociones sin necesidad de decir una palabra y, dependiendo de la relación entre las personas, puede provocar sensaciones que van mucho más allá del simple contacto entre los labios.
Cuando el beso es más intenso y existe contacto con la lengua, intervienen diferentes procesos físicos y emocionales. El cerebro recibe información relacionada con el olor, el sabor, la temperatura, el tacto y la cercanía de la otra persona. Al mismo tiempo, cambian la respiración, el ritmo cardíaco y la actividad de algunos músculos del rostro.
Pero besar también implica contacto con saliva y microorganismos presentes en la boca. Por eso, además del componente romántico, existen algunos aspectos de salud e higiene que conviene conocer.
El cerebro también participa en el beso
Durante un beso, el cerebro procesa numerosos estímulos al mismo tiempo. El tacto de los labios, el olor, el sabor y las emociones asociadas con la otra persona pueden influir en la manera en que se vive la experiencia.
Cuando el beso es deseado y existe atracción, pueden activarse sistemas cerebrales relacionados con el placer, la recompensa y el vínculo emocional. Sustancias como la dopamina, las endorfinas y la oxitocina participan en diferentes procesos relacionados con el estado de ánimo, la motivación y la conexión interpersonal.
No obstante, estas reacciones son normales dentro de ciertos límites. Si durante un contacto íntimo alguien siente dolor, ansiedad, dificultad para respirar o incomodidad, lo adecuado es detenerse.
El intercambio de saliva es parte del proceso
En un beso con lengua existe un intercambio de saliva. La saliva contiene agua, enzimas, proteínas y numerosos microorganismos que forman parte de la microbiota normal de la boca.
Esto no significa que besar sea una actividad peligrosa. Sin embargo, determinadas infecciones pueden transmitirse mediante la saliva o el contacto cercano.
Una de las enfermedades asociadas popularmente con los besos es la mononucleosis infecciosa, que puede transmitirse principalmente a través de la saliva.
También existen infecciones que pueden transmitirse mediante contacto directo con lesiones presentes alrededor de la boca.
Por esta razón, si una persona presenta ampollas, heridas, fiebre u otros síntomas de una infección, es prudente evitar los besos hasta recuperarse.
Besar también puede fortalecer el vínculo emocional
Cuando existe confianza y afecto, un beso puede convertirse en una forma de comunicación. Puede expresar ternura, deseo, cariño o cercanía sin utilizar palabras.
El contacto físico también puede favorecer una sensación de conexión entre las personas. Para algunas parejas, besar forma parte importante de la intimidad y puede ayudar a reforzar el vínculo afectivo.
Pero es importante recordar que estos efectos dependen de cada individuo. Un beso no funciona de la misma manera para todas las personas y no debe considerarse un tratamiento médico para el estrés, la ansiedad o cualquier otra condición.
La salud de la boca también importa
La higiene oral puede influir considerablemente en la experiencia de besar.
Cepillarse los dientes, limpiar adecuadamente la lengua, utilizar hilo dental y acudir periódicamente al dentista ayudan a mantener una boca saludable.
Esto ayuda a explicar por qué un beso puede producir una sensación de felicidad, emoción, tranquilidad o mayor cercanía.
Sin embargo, la respuesta no es igual para todo el mundo. El contexto, la relación entre las personas y las emociones presentes en ese momento pueden cambiar completamente la experiencia.
El cuerpo puede reaccionar físicamente
Un beso apasionado requiere la participación de diferentes músculos de los labios, la cara y la mandíbula. También puede modificar temporalmente la respiración.
Es posible que algunas personas experimenten un aumento del ritmo cardíaco, respiren más rápido o sientan calor en el cuerpo. Estas respuestas pueden estar relacionadas con la excitación emocional y la activación del sistema nervioso.
Después del momento de mayor intensidad, algunas personas pueden experimentar una sensación de relajación o bienestar.